Se me amontona la belleza
Hace bastante tiempo estabamos en la casa de una amiga con su hija bebé, (hoy ha terminado la carrera) y vi una cosa que se me quedó grabada, y por eso te lo cuento hoy ;)
Estaba sentada sobre una alfombra de actividades. Al principio tenía unos pocos juguetes a su alrededor. Los observaba, los tocaba, elegía uno, luego otro.
Entonces, con la mejor de las intenciones, los adultos pusimos más cosas, regalines. Más juguetes. Más posibilidades.
Y ocurrió algo curioso.
La niña miró a su alrededor. Giró la cabeza de un lado a otro. Había tanto que ver que no sabía por dónde empezar. Se quedó inmóvil unos segundos y, de repente, rompió a llorar.
No era falta de opciones.
“Se le amontonó la belleza” (es una expresion que utilizamos en mi familia, jijij)
Últimamente siento que me ocurre algo parecido con mis fotografías.
Sigo haciendo fotos. En el mercado, en mi estación (Que ya conocéis; si no, aquí podéis verla) , durante un viaje, en una terraza cualquiera mientras espero un café.
Pero revelar... eso es otra historia.
Las imágenes se acumulan en la memoria externa, en tarjetas y carpetas con nombres cada vez menos imaginativos: “selección”, “selección final”, “para revisar”.
Y cuanto más crece el archivo, más difícil resulta sentarme a mirar.
Hay días en los que abro una carpeta con cientos de imágenes y siento exactamente lo que sintió aquella niña sobre la alfombra. Demasiadas posibilidades. Demasiadas decisiones. Y mientras nada que enseñar por aquí.
¿Cuál es realmente buena? o ¿medianamente buena?
A veces pienso que entre esas miles de imágenes hay fotografías que merecen ser vistas. Fotografías que podrían contar una historia, formar parte de una serie o simplemente recordarme lo que pasó el día que las hice.
Y, sin embargo, estan sepultadas. No porque sean malas (que también las hay, como las meigas)
Sino porque están enterradas bajo otras mil.
Mi plan: Elegir una imagen cada día.
Aceptar que voy con retraso, que un archivo fotográfico no se conquista de una sola vez, igual que tengo mil libros por leer (pero ya llega el verano).
Mientras escribo esto, sigo teniendo más fotografías pendientes de revelar de las que me gustaría admitir.
Pero espero que mañana abra una carpeta y elija solo una.
Una sola.
Como esta que hoy te traigo.
***
La fotografía de hoy es un recorte; una parte de una más grande. A veces un detalle salva una foto. Aqui la foto entera no dice nada pero esa boya roja…. Hubiese podido ajustar mas con mi objetivo pero cuando hice la foto no lo pensé… ahora la he recortado. La gaviota viene de regalo :)
Hasta el próximo post.
Inquadratura





Pues corrijo, tengo gigas y gigas de belleza acumulada y las mismas ganas de echarme a llorar que la bebé de tu amiga al pensar en el tiempo que necesito para gestionar eso. De todas formas sigo pensando que en tus fotos habrá más belleza, las mías son solo de recuerdo nada artístico, es otro tipo de belleza😁
Te entiendo, aunque a mi no se me acumula la belleza, se me acumula el trabajo. Tengo un montón de fotos en el móvil por clasificar y pasar a disco duro y no creo que lo vaya a hacer antes de irme a Suiza la semana que viene 🤦🏻♀️.