Hay vidas creativas que no terminan con la jubilación; empiezan. Cuando Yona dejó su carrera como diseñadora gráfica, alguien le regaló una Leica. Y con esa cámara entre las manos, comenzó algo nuevo. Me encanta esa idea. Que una etapa que para muchos es un cierre sea para otros una apertura. Que la curiosidad no tenga fecha de caducidad.
La fotografa
Yona Elig pasó la mayor parte de su vida profesional como diseñadora gráfica, trabajando con imágenes, estructura y equilibrio visual. Cuando se jubiló, una Leica marcó el inicio de su práctica fotográfica. No fue un salto al vacío, fue una extensión natural. “La fotografía se convirtió en una extensión natural de mi práctica de diseño.”
Con el tiempo su enfoque evolucionó hacia la luz, la atmósfera y la discreción. Sus herramientas se volvieron más ligeras y silenciosas , la Ricoh GR III y a menudo simplemente su teléfono, para moverse con libertad y pasar desapercibida. Vive en Europa y viaja con frecuencia, atraída por las ciudades y los lugares cotidianos más que por los destinos. Cafés, museos, calles, interiores donde la vida ocurre sin espectáculo.
“Soy bastante tímida por naturaleza, algo solitaria, y valoro la libertad de observar sin interrupciones.” Una frase que lo explica todo y que se ve directamente en sus imágenes.
La semana que viene, Yona nos cuenta cómo construye sus fotografías.



https://substack.com/@monicamolina/note/p-205758165?r=18w7rb aqui lo explico mejor
sí, quizá lo mejor sea no hacer demasiados planes y dejar que las cosas surjan, como le pasó a Yona. A veces salen cosas mucho más interesantes así.
Y respecto a fotos si estan en un lugar publico y no eqtan haciendo nada ilegal ... aquí en Francia tengo entendido q se puede. Pero esto seguro que varía según que países. Es un tema muy importante