Cuanto más fotógrafos conozco más me convenzo de algo: los mejores suelen tener un punto de partida que no es la fotografía, o tienen algo que los completa. Pintores, diseñadores, músicos; hay algo en venir de otro lugar que enriquece la mirada de una manera que es difícil de aprender directamente. Yona es diseñadora gráfica, y se nota. Pero lo que me pareció una locura maravillosa es que pinta directamente sobre sus fotografías. Con Procreate, a mano, encima de la imagen. No para cambiar la realidad, sino para extenderla.
La postproducción es una parte importante del trabajo de Yona. No como corrección sino como continuación , un espacio donde la fotografía y el diseño se encuentran y experimentan juntos. “Disfruto pasando tiempo dando forma a las imágenes, mezclando fotografía y diseño, y experimentando con el lenguaje visual.”
Y luego está Procreate. Yo no lo conocia. Yona pinta directamente sobre sus fotografías, pero no para transformar la realidad, sino para extender la manera en que la luz, el color y el ambiente se sienten. Una capa más de interpretación, añadida a mano, que convierte cada imagen en algo entre la fotografía y la pintura.
Me parece que es la diseñadora que nunca dejó de serlo, solo encontró una nueva manera de expresarse.
La semana que viene, Yona nos habla de su mirada : esa paciencia de volver al mismo lugar días seguidos hasta que la luz y el momento se alinean.


