Clickbait lo se y lo reconozco pero….no quita que sea verdad.
Mi hermano vive en Pamplona y yo en Orléans. Cuando nos vemos, es en casa de nuestros padres, ni en una ciudad ni en la otra. Aunque en verano siempre intento pasar a verlo antes de regresar a Francia.
El año pasado, fuimos con él y su familia a la piscina donde suele ir. Fue allí donde la vi. Una imagen. Una simetría. Colores complementarios bañados por esa luz tan particular del verano. Por supuesto, quise inmortalizarlo con una foto. Pero claro, solo llevaba la toalla y el bikini. La cámara se quedó en casa.
A mi se me quedan las fotos grabadas cuando me interesan. Esas que sabes que cuando vuelvas vas a llevar la cámara aunque olvides el bikini.
Este año, en cuanto llegué, me fui directa, preparé el encuadre e hice la foto; pero justo en ese momento aparece un señor con un albornoz azul y un sombrero, caminando despacio.
Mi primer pensamiento fue, quitate del medio guapo! . Pero cuando entró en el encuadre vi que la foto mejoraba. Vale, rompia esa simetria pero ganaba en dinamismo y es que hasta llevaba los colores adecuados. Mejor imposible.
Puedes planear una foto durante un año, y aún así, lo mejor de ella puede ser lo único que no habías planeado.
Y hablando de fotos inesperadas y momentos capturados, justo el lunes lanzamos una nueva sección matutina: una galería pensada para empezar el día con inspiración.
Cada mañana compartimos una imagen, de fotógrafos que nos inspiran y un poco de su historia, de su proceso creativo, de sus influencias…. Te lo explico todo todito aquí.
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La foto como ves está hasta torcida, y es que me di cuenta que el señor venía cuando yo ya tenía pensado irme. En mi cabeza ya había pensado todo lo que tenía que quitar para quedarme con lo esencial y también los colores que quería para transmitir esa idea de luz de verano (había tenido un año para pensarlo ;) ). Contenta con el resultado.
Hasta el próximo post.
Inquadratura





Mereció la pena la espera. ¡Una foto preciosa!
Impresionante, que bonita!