Photofood 2
Oscuro
Seguimos con la serie.
Hoy: la fotografía en oscuro.
La que estuvo muy de moda hace unos años.
Fondos negros, sombras marcadas, contraste fuerte… y ese aire un poco retro.
Yo caí de lleno ahí.
Y además tuve suerte.
Tenía (y tengo) una ventana al norte bastante grande.
Y eso, en fotografía culinaria, es un lujo.
Porque esa luz es constante, suave, no cambia cada cinco minutos… y te obliga a entender lo que estás haciendo.
Con esa ventana aprendí casi todo.
A colocar el plato.
A moverlo unos centímetros y que todo cambie.
A tapar la luz en vez de buscar más.
A crear sombras para dar profundidad.
Porque en este tipo de fotografía no se trata de iluminar más, sino de quitar luz.
Y eso al principio cuesta.
También entendí el ritmo.
Es una fotografía lenta.
No hay prisa.
Nada se mueve.
Todo depende de ti.
Puedes pasarte 20 minutos ajustando un vaso… y tiene sentido.
Ahora las tendencias van hacia algo más luminoso, más limpio.
Pero volver a estas fotos me recuerda mucho a esa etapa de aprendizaje.
De probar, fallar, repetir.
Y de entender, poco a poco, cómo funciona la luz de verdad.
En el siguiente post dedicado a la foto culinaria, nos vamos al otro extremo.
Más luz. Más color. Más aire.









Hasta el próximo post.
Inquadratura



Wow! 🙌🙌🙌
Esas fotos tienen una atmósfera a las casa antigua sin luces Led sino un candil, paredes de piedra de más de me medio metro con ventanas que no dejan entrar mucha luz. Luego resulta que es un estudio moderno 😆.
No sé si recuerdas que te pregunté recomendaciones de cámaras, porque el movil no da para tanto, aunque he hecho alguna macro que me sorprendió. El caso es que fue mi cumple y mi pareja me ha regalado la Canon 4000D, para mí que no sé nada es como si me hubiera regalado un "Lambo", como dicen ahoralos "bros", sin saber conducir. Estoy "living"😊.