El encuadre dentro del encuadre
La primera vez que vine a París fue con amigos. Era el puente de la Inmaculada y hacía un frío que pela. Recuerdo las manos congeladas, las risas, esa sensación de estar viendo algo por primera vez. Ese París se me quedó grabado.
Y digo ese París porque ahora es otro.
Ya no es el de los primeros viajes, el de descubrirlo todo como si fuera nuevo. Ahora estoy a una hora en tren. Y eso le quita algo de emoción.
Pero París sigue siendo París, claro. Y siempre encuentra la manera de enseñarte algo, aunque tú creas que ya lo conoces.
Fotográficamente, además, es un regalo. En cada esquina puede pasar algo. Así que sí, voy con la cámara en la mano (lo sé, soy pesada, pero es que es verdad).
Uno de mis sitios favoritos para mirar es el metro. Aunque hay que estar con mil ojos, para no perderme (tema importante, lo abordaremos otro día), no perder a mis hijos (más importante aún), y entre todo eso, cazar luces, gestos, escenas.
Como esta.
Dos vagones abiertos, una pausa en medio. A un lado y a otro, el bullicio: gente apretada, movimiento, ruido. Y en el centro, una persona sola, sentada, tranquila. Como si estuviera en otro lugar.
Dos mundos separados por algo muy simple: un encuadre.
Porque sí, hoy va de eso.
“Inquadratura” no es solo un nombre bonito. Es casi una forma de mirar. Encuadrar es elegir. Es decidir qué entra y qué dejas fuera. Es poner un poco de orden en medio del caos. O al menos intentarlo.
Aquí el encuadre hace todo el trabajo:
dos planos,
dos ritmos,
dos maneras de estar.
Y luego está el blanco y negro.
Quité el color porque no hacía falta. A veces suma, otras veces molesta. Aquí quería quedarme con lo esencial: formas, contraste, ese pequeño silencio en medio del ruido. Quitar para ver mejor.
⁂
Foto antes de ser editada. Arreglé un poco el encuadre para que la foto quedara más equilibrada. La pasé a blanco y negro para que fuera la composición la que contara la historia. Y, sí, subí un poco las luces y el contraste, nada más.
Hasta el próximo post.
Inquadratura





Excelente foto. Me hace recordar a mis épocas universitarias.
Aprendo de estas pequeñas lecciones! Gracias 😊