Hoy os presento a Ollie. Cuando hablé con él me comentó si podia en vez de solo responder a las preguntas que suelo hacer, presentarme su proyecto, y me encantó. Así que aquí no encontraréis mi estructura habitual. Le cedo la palabra tal cual, porque a veces la mejor manera de presentar una mirada es simplemente presentarla.
Solo quiero decir una cosa antes de que él tome el relevo: cuando vi sus fotos por primera vez me detuve. Esperaba el Asia vibrante, colorida, saturada que uno lleva en la cabeza (o por lo menos yo). Y encontré algo completamente distinto, una luz fría, envolvente, casi británica. Niebla sobre las colinas, interiores oscuros, retratos que pesan. Una mirada del norte posada sobre el sudeste asiático. A lo mejor mi idea de Asia era equivocada. O a lo mejor Ollie simplemente lleva su luz con él a donde va.
El fotógrafo
Soy un fotógrafo británico que vive actualmente en Corea del Sur, y gran parte de mi trabajo ha crecido a partir de un interés por la cultura y la vida cotidiana en Asia. Para mí, la fotografía se convirtió en una forma diferente de moverme por el mundo. Lo que comenzó como simple curiosidad se transformó en el hábito de encontrarme en lugares que nunca esperaba alcanzar, atraído hacia entornos y formas de vida completamente ajenos a mí.
Antes de darme cuenta, me vi atraído hacia comunidades rurales del sudeste asiático, especialmente entre grupos étnicos minoritarios de las montañas como los Hmong, los Khmu y los Akha. Muchos de estos pueblos se encuentran en paisajes montañosos remotos, a los que se llega tras largos trayectos por senderos estrechos. Fue en esos lugares donde mi fotografía empezó a encontrar un sentido y una dirección más claros.
Aunque ya conocía parte del lado técnico del trabajo con cámaras, eso nunca fue lo que más me interesó. Lo que importaba era adónde podía llevarme la fotografía, las personas que me permitía conocer y las historias que podían contarse dentro de un encuadre. Siempre me ha interesado la cultura, pero fueron las personas de estas comunidades , sus rutinas, tradiciones y formas de vida , las que de verdad se quedaron conmigo.
La semana que viene, Ollie nos cuenta cómo trabaja dentro de los pueblos, y por qué la mejor fotografía a veces empieza por no fotografiar nada.


