Adopta un fotografo
Me gusta escribir sobre la gente a la que admiro, y hoy vengo a contarte una cosita.
Admiro muchísimo a Javier de la Torre.
Muchísimo.
Sigo el trabajo de Javier desde hace años. Me parece un fotógrafo enorme. Enseña increíblemente bien. Y además es más majo que las pesetas.
Le envidio muchas cosas.
No puedo decir eso de “de mayor quiero ser como él” porque… yo soy mayor que él. Así que lo dejaremos en “en otra vida”.
Pero hay una cosa que le envidio profundamente.
Su mujer.
Sí. Lo he dicho.
Raquel.
Porque Raquel viaja con él. Porque Raquel entiende lo que es parar cuando la luz está cambiando. Porque Raquel es esa persona que aparece en las fotos caminando hacia el horizonte mientras el cielo explota en tonos naranjas perfectamente medidos.
Yo, en cambio, tengo que esperar a que pase un desconocido.
En mis viajes (no fotográficos, claro está), mi marido y mis hijos van siempre por delante. Bastante por delante. Yo soy “la de las fotos”. La que se queda atrás. La que dice siempre: Un momentito.
Ellos no es que no quieran que haga fotos. Tienen bastante paciencia, pero es que no entienden lo que implica hacer una buena foto. Que la luz azul no aparece cuando tú quieres. Que una composición necesita tiempo. Que no es apretar un botón y ya.
Y ahí está la envidia.
No la foto.
No el viaje.
No la cámara.
La persona que entiende. Que acompaña. Que espera. Que incluso propone:
« ¿Y si probamos desde más abajo? »
Yo necesito una “Raquel” en mi vida.
O, en su defecto, apuntarme de una vez a un viaje fotográfico. Que está en mi bucket list desde hace mucho tiempo. Porque quizá no necesito que mi familia entienda la hora azul o dorada. Quizá necesito rodearme, aunque sea unos días, de gente que ya la entiende.
Mientras tanto, seguiré esperando a que pase alguien por el encuadre.
O a que, por accidente, mi marido se pare cinco segundos y quede bien en silueta.
Si no, siempre me quedará otra vida.
PD: Si algún día ves esto, Raquel, adopta fotógrafas en prácticas, please!
PD2: Apúntate a su Newsletter y verás a Raquel!
Y mientras esperando a que dos desconocidos que pasen por ahí ;)
Foto: Ayuntamiento de Orléans - Francia
Hasta el próximo post.
Inquadratura




Yo me apunto a posar que lo de sacar fotos me queda lejos. Me encanta la atmósfera que transmite esta foto.
Comparto todo lo que dices. También conozco a Javier y siempre he envidiado la complicidad de Raquel en sus fotos.